martes, 2 de agosto de 2016



Género: Entrevista Reportejeada

El poder presidencial se escapa de las manos de Richard Nixon

Richard Nixon nacido en el Estado de California, Estados Unidos, es uno de los personajes que ha remarcado historia en la política, tanto en victorias como en fracasos. El presidente tuvo acogida en su primer mandato por los ciudadanos y para poder seguir manteniendo su poder en las reelecciones recurrió a una mala jugada que le costó dejar el sillón presidencial antes de terminar su segundo mandato. 

 
El mandatario en sus múltiples afirmaciones indica o mejor dicho considera a la prensa como un “enemigo político” en la cual hay que tener mucho cuidado.  El equipo de trabajo de Nixon se coordinan entre asesores políticos, colegas y administradores que de una u otra forma son involucrados en las decisiones del presidente. 

En el segundo mandato se desata un escándalo considerado como uno de los más graves en la historia, el caso “Watergate o espionaje, ya que se robó información del Comité Nacional Demócrata y se grabó conversaciones para luego es escuchadas por el personal de Nixon. 

A través de una denuncia se capturan a los involucrados y ellos comienzan a confesar enlazando sospechas con la campaña realizada por el reelegido presidente Richard Nixon.  Garganta Profunda, personaje así llamada de forma anónima da información a la prensa y esta la publica en uno de los diarios más importante del país “The Washington Post”, de esta manera se publica el articulo la cual es leído por Nixon, alarmando más su preocupación.

El Congreso Nacional a través de citaciones, investigaciones tanto a los delincuentes como a las personas involucradas en el caso “Watergate” determinan que el Presidente Richard Nixon tuvo que ver con el delito ya que fue a través de su campaña policía que financio la facturas de estos delincuentes del espionaje. El Congreso toma medidas entre las cuales destacó: el cese a la financiación del gobierno a la guerra en Vietnam, aprobó la ley de poderes de guerra, y para evitar estos tipos de caso como el antes mencionado, se pidió a todos los candidatos presidenciales hacer público su modo de financiación para sus campañas políticas.  

Richard Nixon, atrapado en la vergüenza y la decepción por el afán de mantener el poder en sus manos, renuncia a su cargo dando paso dos años después a Jimmy Carter una persona con ideales republicanas.