Género: Entrevista Reportejeada
El poder
presidencial se escapa de las manos de Richard Nixon
Richard
Nixon nacido en el Estado de California, Estados Unidos, es uno de los
personajes que ha remarcado historia en la política, tanto en victorias como en
fracasos. El presidente tuvo acogida en su primer mandato por los ciudadanos y
para poder seguir manteniendo su poder en las reelecciones recurrió a una mala
jugada que le costó dejar el sillón presidencial antes de terminar su segundo
mandato.
El
mandatario en sus múltiples afirmaciones indica o mejor dicho considera a la
prensa como un “enemigo político” en la cual hay que tener mucho cuidado. El equipo de trabajo de Nixon se coordinan
entre asesores políticos, colegas y administradores que de una u otra forma son
involucrados en las decisiones del presidente.
En
el segundo mandato se desata un escándalo considerado como uno de los más
graves en la historia, el caso “Watergate”
o espionaje, ya que se robó información del Comité Nacional Demócrata y se
grabó conversaciones para luego es escuchadas por el personal de Nixon.
A
través de una denuncia se capturan a los involucrados y ellos comienzan a
confesar enlazando sospechas con la campaña realizada por el reelegido
presidente Richard Nixon. Garganta
Profunda, personaje así llamada de forma anónima da información a la prensa y
esta la publica en uno de los diarios más importante del país “The Washington Post”, de esta manera
se publica el articulo la cual es leído por Nixon, alarmando más su preocupación.
El
Congreso Nacional a través de citaciones, investigaciones tanto a los
delincuentes como a las personas involucradas en el caso “Watergate” determinan
que el Presidente Richard Nixon tuvo que ver con el delito ya que fue a través de
su campaña policía que financio la facturas de estos delincuentes del espionaje.
El Congreso toma medidas entre las cuales destacó: el cese a la financiación del
gobierno a la guerra en Vietnam, aprobó la ley de poderes de guerra, y para
evitar estos tipos de caso como el antes mencionado, se pidió a todos los
candidatos presidenciales hacer público su modo de financiación para sus
campañas políticas.
Richard
Nixon, atrapado en la vergüenza y la decepción por el afán de mantener el poder
en sus manos, renuncia a su cargo dando paso dos años después a Jimmy Carter
una persona con ideales republicanas.
